Contratos mal estructurados: el error más común (y peligroso)

hace 8 horas
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Este es un clásico.
Muchas empresas utilizan contratos genéricos, copiados o incompletos. A veces ni siquiera los revisan. Solo “formalizan”.
El problema es que un contrato no sirve solo para firmarlo. Sirve para proteger.
Cuando no hay claridad sobre plazos, responsabilidades y obligaciones, lo que debía dar seguridad se convierte en conflicto.
Lo que esto puede generar:
Discusiones entre las partes
Pérdidas económicas
Dificultades de cobro
Incluso procesos judiciales
Un contrato bien estructurado evita el problema antes de que exista.






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